Asfaltado sin puente

351

Una información publicada ayer señalaba la precariedad del puente que une los distritos de Minga Guazú y Los Cedrales y que está ubicado sobre el río Monday. Literalmente el precario puente de madera se cae a pedazos y varios automovilistas ya tuvieron pequeños accidentes, afortunadamente sin mayores daños. Los pobladores llamaron la atención sobre el problema y solicitaron la construcción de una nueva pasarela antes de que ocurra una tragedia, por las precarias condiciones de la estructura.
El puente de madera cuenta con más de 20 años y no tiene barandas de protección, lo que alertó a los pobladores para urgir a la construcción de un nuevo puente, para no seguir poniendo en peligro la vida de usuarios de esta transitada ruta.
Los pobladores del Km 14 de Minga Guazú, luego de varias protestas y reclamos a las autoridades lograron finalmente la pavimentación de dicho tramo. Allí se está construyendo el asfaltado de once kilómetros, lo que significa el fin del padecimiento de los pobladores, que en días de lluvias soportaban el terrible lodazal y en época de sequía la insoportable polvareda de tierra roja.
Como siempre ocurre en nuestro país, la falta de planificación salta en todas partes. El pavimento asfáltico en este caso llegará hasta 200 metros antes de alcanzar el desastroso puente, que no será reemplazado ni mejorado. El argumento para no incluirlo en el proyecto de pavimentación es que la construcción del puente figura en las obras complementarias para el segundo puente, sobre el río Paraná.
La obra del segundo puente sobre el río Paraná viene postergándose desde hace 20 años y depende única y exclusivamente de la buena voluntad del Brasil, que se encargará del financiamiento total de la obra. Nunca pudo concretarse y ya parece una tomadura de pelo los anuncios de que el próximo mes o el próximo año se iniciarán los trabajos, dado que a cada anuncio también salta un nuevo contratiempo.
De modo a que finalmente los pobladores de la zona del Km 14 y los habitantes de Los Cedrales, seguirán soportando un precario puente exponiéndose al peligro, esperando que el gobierno brasileño alguna vez decida la construcción del segundo puente y en nuestro país pueda licitarse las obras complementarias. Parece un chiste de muy mal gusto, pero es la triste realidad.

Comments

Comentarios desde Facebook

Lectores de Vanguardia

Invitación a Grupos de WhatsApp