Riqueza menospreciada

495

El doctor Benjamín Fernández Bogado había hecho una llamada de atención sobre el poco provecho que se saca de un mineral denominado silicio, que hay en abundancia en esta zona del país en arena y forma de cristales cuarzo. El material es un componente principal para la fabricación de piezas de electrónicas (chips), además para joyas.
Basta con hacer un recorrido por el distrito Domingo Martínez de Irala, específicamente en la colonia Itá Verá, donde en los caminos de tierra afloran cuarzos puros. También en la ribera del río Paraná abundan este mineral y según Fernando Souto, geólogo de Itaipu, abunda en todo el departamento de Alto Paraná. Aquí no se le da ninguna utilidad, ni industrial, ni turística, ni artesanal. A cinco minutos de lancha por puerto Itá Vera uno llega a la ciudad de Wanda, Misiones-Argentina, donde hay al menos tres minas para explotar este mineral. Las cuevas de extracción son utilizadas como sitios turísticos, cobran acceso para el recorrido guiado que termina en un salón de ventas, donde ofertan todo tipo de joyas y esculturas. Todos los días reciben cientos de turistas.
Es difícil de creer que la misma riqueza sea vista de una forma totalmente distinta en un lugar y otro. En Irala pasa desapercibido, pero en Wanda es admirado por propios y extraños.
Irala está cada vez más despoblada, sin ninguna oportunidad laboral y de estudio. Para su pobladores es más cómodo huir a Wanda para recibir atención médica, estudiar, recibir alguna pensión del Estado y trabajar en vez de exigir que sus autoridades locales les dote de servicios de calidad. No buscan el arraigo y progreso sino huyen de sus realidades ante la total ausencia del Estado. Tanto las autoridades locales, departamentales y nacionales no tienen visión para hacer que el municipio progrese, para atraer  inversionistas y turistas. Ni siquiera se les dota de camino de todo tiempo para el acceso a la ciudad y cada vez tiene menos recursos por la migración masiva de población.
A nadie se le ocurre sacar un mínimo de provecho al abundante cuarzo que resplandece por todos lados o al menos hacer un estudio para determinar cuan rentable sería explotarlo en la industria o el turismo. No faltará el extranjero visionario que empiece en convertir en plata este regalo de la naturaleza y vamos a comenzar a plaguearnos porque los extraños se aprovechan de nuestra riqueza y se enriquecen mientras esperamos la migajas o lo que es peor intentemos ahuyentarlos, bajo cualquier excusa.
Estas son las riquezas de las que nadie habla mientras se sigue esperando que la economía brasileña y argentina mejore para seguir vendiendo productos importados que enviamos de contrabando.

Por Tereza Fretes Alonso.

Comments

Comentarios desde Facebook