Dilema policial

351

Un policía murió al ser abatido por un sicario, mientras lo perseguía a pie. El sub oficial Fredy Osmar Jara Sanabria murió camino al hospital, su compañero Carlos Ruiz Díaz, también herido en el enfrentamiento, sigue internado en estado delicado. Ambos estaban prestando servicio en la zona de la rotonda del Área Uno y recibieron la comunicación de que dos criminales, quienes habían asesinado a un comerciante en Hernandarias, llegarían a la zona. Ambos uniformados, al percatarse de la presencia de los malvivientes se produjo un enfrentamiento con intercambio de disparos y Jara Sanabria recibió la herida mortal en la espalda.
La policía informó ayer que hubo una serie de falencias en el procedimiento que terminó con la huida de los dos sicarios, quienes finalmente salieron del país, hacia Brasil, en mototaxis. La cuestión policial en el Alto Paraná es un aspecto que hasta ahora nunca fue encarado con la seriedad requerida por ningún gobierno. En estos días publicábamos el caso de una extorsión perpetrada en una comisaría, (Destacamento N 1, Km 8, Monday) y que involucraba al hijo de una fiscal. Los uniformados ni siquiera abrieron una investigación del caso, a pesar de que se remitió un informe con contenido falso, para engañar a los superiores.
No hace mucho, fuimos testigos también del abuso de la policía, cuando detenían a un ciudadano en el marco de una protesta contra las sospechas de corrupción en la Gobernación del Alto Paraná. En ese caso el Comisario Ever Paris, fue acusado de producción de documento de contenido falso, al argumentar que la detención se produjo por una orden fiscal, y luego fue desmentido por la agente del Ministerio Público.
La historia de la policía en el Alto Paraná es una sucesión de hechos de corrupción vergonzosa. Se sabe que la mayoría de los uniformados ansían ser trasladados a esta zona, porque lo ven como el mecanismo más rápido para el ascenso económico. La mayoría de los jefes policiales del Alto Paraná nunca podrán justificar cómo pueden movilizarse en lujosos vehículos, que jamás podrían adquirir con el salario que perciben.
Se sabe que los policías montan retenes para sacar dinero a las personas con antecedentes, que cuando detienen a algún delincuente le sacan algo y luego lo sueltan. Son prácticas comunes y la que lamentable y vergonzosamente siguen dándose en la policía del Alto Paraná.
En este mar de corrupción y de una policía servil al poder político, encontramos a un policía héroe, que persigue a pie a un criminal y que cae abatido cumpliendo su misión, lo que una vez más llena de dolor e indignación a la ciudadanía, porque precisamente los uniformados que hacen bien su trabajo, habitualmente son los que tienen menos privilegios y menos recursos para cumplir con su misión.
Alto Paraná necesita de una fuerza policial profesional, altamente calificada y por sobre todas las cosas con un alto sentido de patriotismo y honestidad. Esto podrá concretarse solamente con una limpieza interna del cuadro policial, y se concretará solamente cuando sean los mismos policías quienes denuncien a sus camaradas que denigran el uniforme, que ponen también en riesgo la vida de sus compañeros.

Comments

Comentarios desde Facebook

Lectores de Vanguardia

Invitación a Grupos de WhatsApp