¿De qué sirve el Fonacide?

792

Hasta octubre de este año, la Municipalidad de Ciudad del Este recibió del Ministerio de Hacienda, G. 7.128 millones, en concepto de Fonacide, según informa esta última institución en su pagina web. En contrapartida, fueron adjudicadas obras solo a 22 escuelas y colegios de la ciudad, que serán pagadas con este recurso. Igualmente, este año, la organización no gubernamental, Reacción, volvió a detectar, como en años anteriores, una serie de irregularidades en la administración de Fonacide.
En Ciudad del Este existen 259 establecimientos educativos públicos, es decir que podrían recibir Fonacide. Si hacemos un calculo rápido, si los G. 7.128 millones se dividieran entre estas casas de estudios, tendían que recibir G. 27 millones cada uno, probablemente no alcance para nada más que reparaciones, pero bien sería de mucha ayuda. Sería hasta más fácil, rápido, oportuno y productivo entregarle ese monto a cada director para que administre estos fondos. Es que la excesiva burocracia, la falta de seriedad en los manejos de estos recursos hacen que estas trasferencias sean consideradas beneficiosas solo en los papeles, ya que en la práctica no se ve reflejado en la situación de las escuelas y colegios públicos de la ciudad.
Si las autoridades de turno, intendente, concejales, supervisores de educación, además de la comunidad educativa como directores, docentes, padres de familia no fueron capaces de que este fondo llegue en tiempo y forma a las escuelas y colegios, se debería plantear la posibilitad de cambiar la manera de como se está administrando. Ninguno de los protagonistas, ni siquiera aquellos que padecen las consecuencias nefastas, son capaces de poner un alto para llamar la atención de lo inútil que resultan esos millones y millones de trasferencias.
Mientras todos están preocupados por la enmienda, cuestiones como el uso de Fonacide pasan desapercibidos. De qué sirve el Fonacide en manos de los intendentes si hasta ahora para lo único ha servido fue para enriquecer a algunas empresas amigas. No significó una mejora sustancial en la calidad educativa, que tanto necesitamos como nación.
Las escuelas se caen a pedazos, niños usan ladrillo de asiento, no tienen pupitres pero eso no forma parte de al agenda de los políticos, ni hace parte de los debates y preocupaciones de la mayoría de la sociedad.
Mientras no corrijamos lo que está mal, mientras cada uno no haga algo para mejorar aquello que se esta haciendo mal en sus narices, seguirenos padeciendo como sociedad. Debemos reclamar, exigir y debatir y no solo plaguearnos en las redes sociales o ir a una que otras manifestaciones. Debemos accionar, hacer que algo cambie, aunque sea un pequeño detalle, solo así empezaremos a mejorar lo que está mal y soñar con una patria mejor. Hagamos nuestra parte y hagamos que las cosas funcionen.

Por Tereza Fretes Alonso.

Comments

Comentarios desde Facebook

Lectores de Vanguardia

Invitación a Grupos de WhatsApp