Proteger a nuestros niños

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Según datos del Ministerio Público, el año pasado se registraron 118 casos de denuncias de abuso infantil en el Alto Paraná y en lo que va de este año ya se presentaron 44 denuncias. Las cifras sobre este terrible flagelo son alarmantes y más todavía si consideramos que existe una gran proporción de casos que no son denunciados, porque los abusadores son del entorno familiar.
La sicóloga Norma Silvero explicó que los niños y niñas que han sufrido abuso sexual suelen soportar daños no solo físicos, sino psicológicos a corto y largo plazo, que afectan a la capacidad intelectual, la interacción social y producen desorden emocional.
“Las consecuencias son inmensas y, mucho más si la persona o el agresor es del entorno familiar, ya que la familia es el eje en donde gira la protección, la confianza, la estabilidad. Son mucho más elevadas las emociones o sentimientos ambiguos que presenta el niño o la niña al darse cuenta que quien lo sometió a tal situación es quien debería ofrecerle seguridad y amparo”, indicó.
En nuestra región existe un abandono terrible de este sector más vulnerable de nuestra sociedad, lo que se refleja no solamente en las cifras de abuso sexual sino también en los casos de embarazo precoz, que se dan en los hospitales de la región. La mayoría de estos casos son productos de violaciones y abusos. Son niñas que interrumpen su educación y frustran su desarrollo sicológico y social porque tienen que afrontar una responsabilidad para la que no están preparadas ni física, ni emocional, ni sicológicamente.
Lo más terrible de este drama es que cada año se repite casi la misma proporción de casos denunciados. Es decir, que no existe ninguna mejoría en cuanto a resultados, porque no existe ninguna campaña o plan a nivel de gobiernos locales o regionales que apunte a proteger a los niños de nuestra región. No se desarrollan campañas educativas para frenar los abusos, y que los padres y familiares denuncien a los abusadores.
Hoy se recuerda el Día Nacional del Maltrato, Abuso Sexual y Laboral de Niños, Niñas y Adolescentes, en memoria de Felicita, una niña de 11 años que fue violada y asesinada en la zona de Yaguarón. ¿Cuántas Felicitas siguen habiendo en nuestros barrios, en nuestras cuadras, sin que como sociedad busquemos los mecanismos para garantizar su seguridad y su desarrollo integral como niño? De cada uno de nosotros depende que esta situación cambie.

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