La vergüenza del comisario

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Soy altoparanaense, vivo acá con mi familia. Soy egresado de la Universidad Nacional del Este (UNE). Unos 200 abogados, quienes fueron compañeros míos están ejerciendo la profesión en los pasillos de los tribunales, en la Fiscalía, en la Gobernación, en la Municipalidad y otros lugares. Voy a tener vergüenza de esa gente si tolero o incurro en algún acto ilícito”, declaró a nuestro diario, el jefe de Policía del Alto Paraná, Fidel Godoy Elli, pocos días después de asumir su cargo en la jefatura.
Las declaraciones del nuevo jefe devolvieron un halo de esperanza hacia la policía local, luego de los graves escándalos que venían sacudiendo a los uniformados de la región con casos de extorsión, asaltos y sobre todo, de protección a delincuentes internacionales. El último gran fiasco de la policía local fue sin duda el asalto a la firma Prosegur, donde los uniformados hicieron gala de su inutilidad, y generaron sospechas de complicidad y participación en el ilícito. Con estos antecedentes, la figura del comisario Fidel Godoy trajo un poco de alivio de que la situación iba a cambiar.
Sin embargo, ayer nomás nuestro diario publicaba el caso de un ciudadano de la región que viene siendo extorsionado por un desconocido luego de que se haya presentado a denunciar en la comisaría el robo de un auto. El caso de por sí ya es grave porque el ciudadano se encuentra absolutamente indefenso ante un delincuente que lo extorsiona, y es mucho más cuando consideramos que el único lugar donde había dejado su número de teléfono es en el Puesto Policial N° 12, donde había presentado la denuncia. Ergo, los mismos policías proveyeron su número de teléfono al extorsionador.
La víctima del robo, ahora víctima de extorsión, recurrió de nuevo a los agentes del Puesto 12, pero éstos le restaron importancia a su denuncia y le dijeron que convenza al extorsionador para un encuentro en las cercanías de la comisaría. Desesperado el hombre recurrió a la prensa, pidiendo que su caso gane estado público para ver si así logra que por lo menos pare el acoso del extorsionador.
Es una excelente oportunidad para el comisario Fidel Godoy Elli para demostrar su grado de vergüenza sobre la actuación de los uniformados que están a su cargo y para brindar protección a un ciudadano paraguayo, que a diario está siendo acosado por un delincuente, que evidentemente actúa en connivencia con la policía.

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