¿La juventud está perdida?

702

“Todos los jóvenes tienen ganas de hacer algo por su país, pero no encuentran espacios donde manifestar esa ayuda”, dijo una de las líderes de Reacción, organización que se dedica a monitorear los fondos del Fonacide y realmente, como su nombre lo dice, han logrado reacciones importantes, tanto en estudiantes secundarios como en las mismas autoridades encargadas del uso de dichos recursos.
Estas reacciones al principio fueron ásperas; la negativa y el rechazo se hicieron presentes pero ellos insistieron y ahora demuestran que sí se puede. Gracias a la iniciativa de este grupo de jóvenes la transparencia está ganando terreno.
La juventud esteña se impone también en los deportes, con atletas que con tanto esfuerzo siguen hacia adelante y sobresalen en sus modalidades, aún con negativas por parte del municipio, sin ayuda del gobierno y solo con el aporte de vecinos y conocidos han llegado a competir en eventos deportivos mundiales.
Estos son nuestros jóvenes, héroes de un país donde la población es mayoritariamente joven, éstos son nuestros representantes que por más obstáculos que se les presenten, no se dan por vencidos.
Escuchamos que la gente no se cansa de decir “la juventud de hoy está perdida”, “con jóvenes así el país va a ir a la quiebra”, entre otras opiniones muy tristes y desesperanzadoras. Sin embargo, en medio de todo lo negativo que se destaca siempre, hay jóvenes que sobresalen, ellos hacen la diferencia, ellos se manifiestan y exigen sus derechos. Esos mismos derechos que deberíamos defender nosotros los adultos para garantizarles una sociedad más justa, un gobierno menos corrupto, mayor seguridad y educación de calidad, entre otros.
Estos niños, sí, esos a quienes decimos: “mitã’intengo hikuái, mba’epiko la ojapótava…”, nos dan las mayores lecciones y hacen mucho más de lo que hemos hecho nosotros. Logran que reaccionen las autoridades, que el Paraguay sea reconocido en los deportes y no solo por la corrupción; toman colegios para defender su cancha, su terreno, sus libros y hasta a sus propios compañeros de injustas represiones, sin importarles que se estén enfrentando a la entidad que maneja la hidroeléctrica más grande del mundo, al ministro o al Presidente. No, no importa porque su prioridad es su educación. Estos mismos “mita’i” lograron que los políticos retiren sus propagandas a destiempo de las calles y son esos mismos los que ahora están limpiando las detestables pintatas políticas de las murallas del CRECE para convertirla en un lienzo artístico, donde ellos plasmarán su historia y su sentir juvenil.
Estoy más que segura de que tenemos jóvenes capaces, conscientes y realistas. Me parece de vital importancia exigirle al gobierno más espacios y oportunidades para ellos. La juventud no está perdida, la juventud no tiene su espacio en la sociedad.

Perla Benítez

contacto@vanguardia.com.py

Comments

Comentarios desde Facebook