Ideología de género no es homosexualidad

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“Con mis hijos no te metas”, lema con el que marcharon varias familias, líderes religiosos, directivos y estudiantes, se convirtió en una mezcla de conceptos que al final nadie supo la real intención de este evento. Decían defender a los niños y su educación e inocencia pero, lo que menos hacían era enfocarse en los niños, en lo que este necesita saber para la vida, la base fundamental de la sociedad que es la familia (sea del tipo que sea), las responsabilidades compartidas, sean varones o nenas y que tienen los mismos derechos y deberes. Aseguraban defender su educación haciendo que perdieran clases y que prime la religión en un Estado laico.
Es vergonzoso y ofensivo asistir a una marcha y ser testigo de una desinformación o confusión masiva. Escuchar efusivos discursos que se referían a las “familias según el modelo de Dios”, pero así también de discursos que se iban por las ramas, donde llegaron a tocar temas que no tenían nada que ver con la ideología de género.
Es lamentable ver que la sociedad tiene una nula educación sexual, no sabiendo siquiera la diferencia entre educación sexual y homosexualidad, o mezclando ideología de género con matrimonio igualitario, entre otros conceptos básicos necesarios para un debate formal o para emitir juicios de valor acerca de estos temas.
Asimismo, presenciar la manipulación y utilización de los niños para un acto así, donde los reales protagonistas fueron los adultos, polémicas creadas y promovidas por gente grande, donde los niños no tienen participación alguna. De hecho, en todo momento se expusieron temas que solo incumbren a los adultos, líderes religiosos y representantes educativos enfocados hacia la religión, pero… ¿y los niños? ¿Era necesario que pronunciaran discursos o emitieran opiniones haciéndonos creer que eran espontáneos con sus palabras, que inocentemente repetían?
Me estás diciendo en la marcha que un niño no puede decidir su sexualidad, que no puede “siquiera higienizarse solo”, pero le dejás que dé un repetitivo discurso afirmando “yo sé que soy una niño/a y que Dios me creó así”, o diga “yo creo en el modelo de la familia tradicional que es mamá y papá; no mamá soltera; no 2 papás o dos mamás”. Si en tu marcha vas a proteger a tus hijos para que nadie se meta con ellos, entonces no caigas en esas contradicciones, no utilices a tus hijos, no dejes que los utilicen y andá vos a defenderlos; pero no permitas que pierdan clases ni se expongan por un tema controversial promovida por adultos escudados detrás de los niños.

Perla Judith Benítez

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