Desconocidos le enviaron una tarjeta y al agarrarla sufrió reacción alérgica

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Una universitaria que cargaba combustible en una estación de servicio fue sorprendida por unos sujetos que le enviaron una tarjeta promocional a través de un playero. Segundos después de agarrar el papel, sufrió parálisis y reacción alérgica, denunció.

María Paz Paredes, víctima.

ASUNCIÓN. El extraño hecho ocurrió en la estación de servicio “Petrobras” ubicada sobre la calle Rodríguez de Francia, el sábado, alrededor de las 14:30. La universitaria identificada como María Paz Paredes llegó al servicentro con la intención de cargar combustible, cuando en un momento dado el playero le acercó una tarjeta que promocionaba termos en venta, diciéndole que el papel “se lo enviaba una persona del vehículo de al lado”.
Extrañada y tomada por sorpresa, la joven recibió la tarjeta. Apenas unos segundos después de haber entrado en contacto con el papel, María Paz comenzó a sentir hormigueos que le corrían por la mano y el brazo que había sostenido la tarjeta.
Desesperada, llamó a su madre y le pidió que fuera urgentemente a buscarla. Cuenta que pensó en salir y pedir ayuda a los playeros, pero luego pensó que no, que mejor era no bajar del coche.
Cuando su madre llegó minutos después, sintió la confianza de bajar. Para ese momento, cuenta que se encontraba llena de ronchas y tenía náuseas, por lo que vomitó.
Cuando llegó su madre y la gente se empezó a agolpar en el lugar, la camioneta de la que le habían enviado la tarjeta huyó raudamente del sitio. Lamentablemente, la denunciante no pudo anotar el número de chapa.
La joven, que desarrolló una reacción alérgica, fue trasladada a una clínica privada, donde se sometió a algunos análisis para determinar con qué químico fue afectada. Inmediatamente después, fue con su padre a denunciar el hecho en la Comisaría 3ª Metropolitana, donde dejaron la tarjeta en un sobre cerrado, que se remitirá a la Fiscalía este lunes.
El padre de María Paz, Enrique Paredes, informó que solicitarán un estudio forense de la tarjeta en el Ministerio Público, a fin de saber la sustancia que contenía la tarjeta y que provocó reacción de su hija.


Además, personal de la estación de servicio donde ocurrieron los hechos puso a disposición sus cámaras de circuito cerrado para que los investigadores puedan visualizar la camioneta desde la cual se entregó la tarjeta a la universitaria.
La víctima contó que la tarjeta estaba rociada con un líquido azul en su parte posterior, y tiene anotado un número de teléfono, que también será investigado.

“ATACANTE” VOLVIÓ A LA NOCHE

Federico Morel, playero que hace apenas cinco días trabaja en la estación de servicio, relató que el hombre que le dio la tarjeta para entregársela a la víctima María Paz Paredes, volvió a la noche a sondear y comentar sobre el hecho.
Morel dio, además, algunos datos que pueden ayudar a dar con el hombre que atentó contra la joven afectada.
“Vino otra vez a la noche. Me preguntó qué pasó. Me mostró que la denuncia estaba hecha en Facebook y después me mostró la tarjeta otra vez. Parece que la chica estaba drogada o algo, me dijo. Era un árabe, (…) joven”, afirmó el trabajador, que aclaró que hizo de “pasamanos” sin saber de las consecuencias.
Agregó que el hombre sería también “cliente habitual” de la estación de servicio, pero no conoce su identidad ya que hace pocos días que trabaja en el lugar.
“Yo le pasé directamente (la tarjeta), agarré así –mostró que sujetó la tarjeta ambos lados y no de frente como es habitual– y pasó eso”, afirmó el joven agregando que no contaba con guantes ni alguna protección adicional.

Sospechosa llamada

Lorena Ortigoza, madre de la víctima, relató que en la semana recibió una llamativa llamada de una mujer con acento colombiano que consultó por su otra hija e intentó obtener su dirección y horarios.
“Me dice (por teléfono) una chica con acento colombiano que quería la dirección de mi hija, llamó a mi celular y preguntó por mi hija y le dije: ‘No, este es mi celular, soy la mamá’”, relató. La mujer al otro lado del teléfono le volvió a insistir: “¿Me podés dar tu nombre? -le di cualquiera-, y me dice: ‘Queremos enviarle una propuesta de los candidatos presidenciales de las elecciones de abril y queremos tu dirección y el horario en el que van a estar’”.
Ante el sospechoso requerimiento, la madre de la víctima le indica que no hace falta que estén en la vivienda y ya queriendo cortar la conversación le pide que la vuelva a llamar más tarde. Le volvieron a llamar, pero ella ya no atendió. Destacó que llamaron preguntando por su otra hija.
Ortigoza es escribana y su marido abogado y afirman no tener enemigos ni amenazas previas, así como dijo no creer que el incidente pueda tratarse por cuestiones vinculadas a sus profesiones.

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