El cuartel no es un reformatorio

904

“Nosotros vamos a utilizar los cuarteles para tender una mano contenciosa (sic) para ellos, respetando al objetor de conciencia que no quiera tocar un arma, pero vamos a utilizar los cuarteles para que la gente vaya a estudiar un oficio de mecánico, electricista, que sepa quién es Eugenio Alejandrino Garay, que cante el Himno Nacional y que recupere el orgullo de ser paraguayo”, dijo Mario Abdo en medio de aplausos en un acto en el marco de su campaña a la presidencia, refiriéndose a los hijos rebeldes. No se equivocó mucho al utilizar “mano contenciosa”, que significa “motivo de disputa entre dos partes”, y esto fue lo que causó en las redes sociales. Por una parte los defensores del Servicio Militar Obligatorio que sostienen que el SMO les ha ayudado para la vida, a enfrentarse a los problemas, a ser ciudadanos responsables y obedientes. Por otro, los objetores de conciencia dicen que es un modo de someter a los jóvenes, exponerlos a maltratos físicos y psicológicos a fin de lograr la “obediencia” a los jefes de mayor rango, incluso mandándoles realizar tareas denigrantes y que es una manera de obtener mano de obra barata y gratuita. Opino que si Marito tanto se preocupa por la formación y disciplina de los jóvenes (sean hijos de madres solteras o de familias “modelo”), debería enfocarse en la educación, proponer aumentar el PIB destinado a esta cartera, que por cierto es la más baja de la región. La disciplina y la obediencia son muy buenas y son la base para la educación. Sí, pero hay otros factores que determinan el carácter y el comportamiento de los jóvenes. La necesidad de una formación integral, apoyo a las artes, creación de oportunidades para desarrollar los talentos deportivos que poseen, áreas de recreación y sobre todo, una esperanza de fuentes de trabajo; que brinde la seguridad de que al culminar una carrera tendrán un ingreso que los ayudará a seguir su vida adulta con responsabilidad y ética.
El servicio militar no debería tomarse como un reformatorio de jóvenes rebeldes, tampoco debemos pensar que el cuartel va a “convertir” a un joven así. Un joven siempre es rebelde, lo que necesita es guía, oportunidades y motivación para desarrollar sus destrezas. No necesita un “cuartel”.

Perla Judith Benítez

Comments

Comentarios desde Facebook