Maestros y horas extras

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Estamos a días de celebrar el Día del Maestro, cada año se recuerda a los incansables docentes a quienes hemos agasajado con poesías y danzas como muestras de cariño. Lastimosamente, los docentes pasaron a ser desvalorizados, muchos los tachan de “haraganes” por salir a las calles a exigir lo que por derecho les corresponde, por exigir al gobierno que mejore la educación, la infraestructura de las instituciones donde los hijos de esos mismos padres que los tildan de inútiles y haraganes, asisten. Esos docentes que hacen paros de 2 a 3 días son los que están luchando por los niños del presente y futuro del Paraguay. Esos “tekorei” que, según algunos, cobran bien por hacer nada y por solo trabajar 5 horas en 2 turnos, esos son los que llegan a sus casas con un pilón de libros para corregir porque sus 5 horas en la escuela no les alcanzaron. A las 10 de la noche, cuando usted está viendo la tele rodeado de su familia e hijos, la profesora está haciendo planillas o preparando exámenes, sin tener ese mismo privilegio. Esa misma maestra “argelada” de la que tanto se quejan, es la que está hurgando en su caja de “cosas útiles” para que mañana su hijo tenga un material didáctico para trabajar (o va a comprar de su bolsillo), sí, esa misma “amargada” está ahora mismo buscando la manera más precisa de enseñarle a ese niño que, es solo “akahatã” y su madre se ofendió cuando se le sugirió llevarlo con un profesional para un acompañamiento. Ella está leyendo libros y páginas de internet para informarse de técnicas, métodos y formas de que su hijo aprenda y no repita el año.
El fin de semana todos están relajados disfrutando, pero el profe está haciendo el plan diario para que su hijo vaya a su casa mejor preparado, incluso, la tarea de refuerzo que llevará y de la cual los padres dirán, seguramente, que es una exageración. Esa que usted tacha de tekorei por exigir mejoras para el futuro del país estará recordando su fecha y se merece un poco de respeto y un poco más de valor para que tenga ese incentivo de seguir luchando en medio de tantas precariedades dentro del sistema educativo paraguayo.
¡Salud, maestros! Gracias por esas horas extras sin remuneración.

Perla Judith Benítez

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