Nativos de Coronel Oviedo pasan penurias por desidia del Estado

1392

La comunidad indígena Arroyo Guasu, de la parcialidad Mbya Guaraní, ubicada a 23 kilómetros del casco céntrico de Coronel Oviedo, se encuentra abandonada y no hay asistencia por parte de ninguna institución del gobierno. Los nativos se dedican a la agricultura y al reciclaje, pero piden apoyo con capacitaciones y herramientas. Afirman que tampoco reciben atención sanitaria.

La situación de pobreza de la comunidad revela desidia del gobierno.

CORONEL OVIEDO. Las familias viven en muy precarias chozas y sin agua potable. No reciben asistencia médica ni acompañamiento integral. Los adultos se dedican a cultivar algunos productos hortícolas y otros granos, pero apenas logran subsistir con lo que hacen.
Hay otros integrantes del grupo que trabajan en el reciclaje de plásticos, pero tampoco logran solventar los gastos diarios.
“Necesitan todo tipo de atención, ya sea sanitaria, apoyo de la gobernación con capacitaciones y herramientas para el trabajo, de la comuna para otro tipo de ayuda y también claman ser parte de los proyectos de la Senavitat”, manifestó la profesora Ana Borja, docente de la escuela de la comunidad indígena, ubicada a un kilómetro del lugar.
La docente mencionó que hace muchos años viene acompañando la educación de los chicos de la comunidad y que ve la triste realidad en la que viven.
“Hay mucha pobreza e indiferencia. Nunca reciben ayuda de nadie. Son familias que tienen muchas ganas de trabajar, pero no tienen recursos suficientes para progresar”, señaló.
Son 30 las familias que viven en el lugar, conocido como Arroyo Guasu, situado a pocos metros de la ruta VII, a 23 kilómetros de la zona céntrica de la ciudad ovetense.
Los afectados aseguraron que en varias ocasiones ya viajaron hasta Asunción para reunirse con representantes del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), para solicitar más apoyo, pero que jamás se les ofreció nada.
Están luchando por acceder a viviendas más dignas, lograr contar con servicio de agua potable y recibir acompañamiento técnico, donación de semillas y algunos elementos para mejorar en sus labores de agricultura.
Aseguran que con esos acompañamientos, estarían mejorando enormemente la calidad de vida de todos los integrantes de la comunidad.

MÁS NECESIDADES
Ana Borja recordó que la escuela de la comunidad se habilitó en el 2011, con dos aulas y que están aún con el sistema de “plurigrado” ya que enseñan a chicos desde el preescolar hasta el séptimo grado.
“Necesitamos con urgencia más aulas, rubros para otros docentes, materiales didácticos, mobiliarios y libros. Ni siquiera la merienda escolar recibimos aún este año”, lamentó.

Comments

Comentarios desde Facebook

Lectores de Vanguardia

Invitación a Grupos de WhatsApp