Turba afín a intendente impidió sesión

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Una turba de manifestantes, en su mayoría funcionarios municipales y familiares de éstos, sitiaron esta tarde la Junta Municipal de San Alberto y no dejaron que nadie ingrese ni salga de la sede legislativa. Exigieron la renuncia de los concejales Edgar Sochtig (exPDP) y Lidio De Conto (PLRA), quienes habían denunciado ante la Fiscalía al intendente Carlos Ramírez (ANR-zacariísta) por corrupción. Finalmente los ediles, que se encontraban dentro de la Junta, se retiraron escoltados por la policía.

SAN ALBERTO. Un grupo de concejales había ingresado esta tarde al local del pleno para debatir algunos temas de comisiones, mientras esperaban el horario de inicio de sesiones pactado para las 17:00. Sin embargo, los demás ediles que llegaron para sesionar no pudieron ingresar porque una turba, integrada por funcionarios de la Municipalidad de San Alberto y sus familiares, impidieron el ingreso.

Los “manifestantes” se mostraron bastante agresivos y al ser consultados sobre el motivo de la convocatoria refirieron que pedían la renuncia de los concejales Edgar Sochtig y Lidio De Conto, pero al ser preguntados por qué específicamente hacían ese pedido no sabían qué responder. No dejanban que nadie ingrese ni sala de la sede de la junta.

Finalmente los ediles suspendieron la sesión y convocaron a la escribana Mirta Arévalos, quien labró acta de la situación. Los concejales se retiraron escoltados por la policía y la turba se dispersó.

EL CASO

Los concejales Edgar Sochtig y Lidio De Conto habían presentado una denuncia en la Fiscalía de Ciudad del Este contra el intendente Carlos Ramírez. Según mencionaron, el jefe comunal declaró este año como patrimonio de la municipalidad una camioneta Ford F-1000, del año 1993, por valor de G. 84 millones. Sin embargo, luego descubrieron que el referido vehículo se comercializaba en partes en un desarmadero, desde el año pasado.

Sochtig y De Conto responsabilizaron de la rapiña al intendente y al secretario general de la comuna, Edielson Pereira, y el jefe de servicios generales, Ángel Franco. El intendente, en ese entonces había desmentido la acusación.

Tras la denuncia de la rapiña, Sochtig y De Conto fueron declarados “personas no gratas” por sus colegas de la Junta Municipal, que responden al intendente.

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