Junta reporta robo de combustible y cubiertas en gestión de Zacarías

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Los concejales departamentales pidieron un informe pormenorizado al gobernador Roberto González Vaesken (ANR-Añetete) sobre el parque automotor y la disponibilidad de los vehículos, tras recibir denuncia de funcionarios de que cubiertas y combustible fueron robados en gestión de Justo Zacarias (ANR-cartista) y Fernando Schuster (ANR-cartista). Estiman que la sustracción de carburante supera lo equivalente a 10 camiones cisternas llenos.

Durante la sesión ordinaria de la Junta Departamental, los concejales aprobaron sin objeciones el pedido de informe al gobernador González Vaesken relacionado al parque automotor.
La propuesta fue presentada ayer en la plenaria vía petición escrita y firmada por los concejales liberales, independientes y seis colorados de la línea política de González Vaesken. Los colorados zacariístas Freddy Chamorro, Luciana Porcionato, Amado Domínguez, Oswaldo Báez y Elvio Benítez no suscribieron la nota.
“Que, bien sabido es que el control y administración de esas tareas estaban a cargo de una jefatura o dirección (secretaría de Transporte). Además, algunos funcionarios afirman que combustible, lubricantes, cubiertas y repuestos eran destinados a vehículos que no eran de la institución (departamental)…”, reza una parte de la resolución aprobada en la Junta y que será remitida al gobernador.
El documento también señala que a raíz del robo se postergó la reparación de los vehículos y maquinarias de la gobernación.
Los concejales igualmente respaldaron al gobernador González Vaesken para denunciar en la Fiscalía el caso si considere oportuno.
La gobernación de Alto Paraná destina anualmente G. 3.623.837.745 para compra de combustible. Con ese presupuesto se puede comprar carburante como para dar 198 vueltas al mundo en un auto familiar.

Estiman rapiña de más de 300.000 litros

El secretario de Transporte de la gobernación, Salvador Cano, comentó que los técnicos que inspeccionaron el parque automotor remitieron ayer un informe preliminar al gobernador Roberto González Vaesken.
“El informe señala que el motor de algunas pala cargadoras funcionaba por ejemplo 1.200 horas. Pero la pala solo operó 40 horas”, indicó Cano.
Las autoridades departamentales sospechan que se encendían el motor de las maquinarias estacionadas para sumar horas de funcionamiento a fin de justificar el uso de combustible. “En siete tractores la diferencia horaria entre motor encendido y en servicio equivale a 300.000 litros de combustible”, agregó Cano.
Diez camiones cisternas se requiere para transportar 300.000 litros. Esa cantidad de carburante cuesta alrededor de G. 1.500 millones.

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