Irresponsabilidad judicial

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La buena preparación profesional de las personas que se dedicarán en el futuro a atender problemas de salud de sus semejantes es vital para bajar al mínimo o eliminar si es posible, las muertes por negligencia médica en los hospitales públicos y privados del país.
En Paraguay, en los últimos años nacieron como hongos universidades que ofrecen una impresionante cantidad de carreras vinculadas al sector, sin contar con la mínima infraestructura para asegurar la preparación profesional de los futuros doctores o enfermeras. Se han descubierto inclusive que algunas de estas seudo universidades vendían títulos a jóvenes que después sin problemas se insertaban en el sistema nacional de salud.
El organismo creado para tratar de hacer frente a esta grave situación es el Consejo Nacional de Universidades (Cones). Este organismo está llamado a verificar minuciosamente los documentos que presentan las universidades que pretenden habilitar una carrera, así como determinar si las mismas cuentan con la infraestructura necesaria especialmente para las clases prácticas qué son imprescindibles en algunas carreras como Medicina, enfermería, obstetricia, entre otras de la rama médica.
La universidad de las Tres Fronteras con sede en Ciudad del Este, es una de las tantas casas de estudios que pretende ofrecer Medicina como opción de estudios. Sin embargo, el organismo creado para verificar si reúne los requisitos, le negó el permiso.
La casa de estudios antes que tratar de cumplir con los requerimientos, optó por recurrir a la justicia. Y el viernes, el cuestionado juez Amílcar Marecos otorgó a la casa de estudios un recurso de amparo para que la misma pueda habilitar la carrera de Medicina.
La acción del magistrado ya no sorprende, pero en esta ocasión hasta se podría calificar de criminal por las consecuencias que puede acarrear el hecho de habilitar la enseñanza de Medicina sin las condiciones adecuadas, pero al mismo tiempo explica porqué el sistema educativo es paupérrimo, y porque tenemos en el país tantos profesionales mediocres.
El juez Marecos es el mismo que hace algunos meses violó la Constitución al establecer la censura previa a medios de comunicación, justamente en un caso que afecta a un directivo de la universidad de las Tres Fronteras.
El Poder Judicial debería tratar con mayor rigor los casos que refieren a educación y en especial cuando se trata de intervenir a favor de tal o cual casa de estudios. En situaciones como las que exponemos aquí puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

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