Más de lo mismo

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El gobierno de Mario Abdo Benítez decidió cambiar la cúpula de la Dirección de Aduanas del Puente de la Amistad. En reemplazo de Alberto Reinaldi fue nombrado Aldo González; y en lugar de Jaime Bolla, hasta hace poco jefe de Resguardo, asumió Justo Gamarra. Bolla era considerado hombre de confianza y presunto recaudador del exdiputado colorado Elio Cabral.
Los nuevos nombramientos en teoría responden a la decisión del gobierno de mejorar los controles, frenar el contrabando y mejorar las recaudaciones. Sin embargo, lo que está pasando con la Dirección de Aduanas, en general, es lo de siempre.
Cambio de hombres para que todo siga igual. Ayer por ejemplo, un equipo periodístico del diario Vanguardia constató que siguen ingresando mercaderías de contrabando, sin ningún control. Lo único que cambió es que las furgonetas ya no vienen cargadas hasta el techo para no ser muy evidentes.
Es más de lo mismo, se repite lo que se vino haciendo con cada gobierno. Todos los que asumieron hasta ahora prometieron acabar no solo en Aduanas sino en todas las instituciones, con las roscas corruptas que a lo largo de estos años utilizaron las instituciones para volverse multimillonario.
Paraguay sigue preso del esquema de corrupción empotrado en todos los entes y al parecer no existe intención de buscar un saneamiento. Es más, se ampliará con la creación de cinco nuevos ministerios. El Estado superpoblado e improductivo pone en peligro la estabilidad de la República, de esto, por ejemplo, ya se dieron cuenta en la Argentina, sumida en estos momentos en una grave crisis que obliga al Gobierno a prescindir de algunas instituciones para optimizar los recursos.
Nuestro país tiene que mirar detenidamente lo que está ocurriendo en el vecino país y tomar medidas correctivas. No estamos lejos de caer en una situación similar, más aun mirando que el 73% del presupuesto general de Gastos de la Nación, en estudio actualmente en el Congreso, está previsto para gastos de personal. Una mínima parte irá a infraesctructura.
Si las autoridades no pisan tierra, analizan a profundidad la situación en que se encuentra nuestro país, y siguen destinando casi todo el dinero que se recauda para pagar sueldos, la situación puede empeorar. Desde el advenimiento de la democracia, ningún gobierno se atrevió a tocar la estrctura corrupta en las instituciones públicas y todos terminaron su gestión con el desprecio de la población. Mario Abdo Benitez tiene ahora la excelente oportunidad de hacer historia y limpiar las instituciones para devolver a la ciudadanía la confianza en la república. De lo contrario, terminará su gestión como sus antecesores, con el rechazo de la ciudadanía.

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