Fiscalía imputa a cuatro manifestantes por vandalismo y encubre a Molinas

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El fiscal Óscar Fernando Delfino imputó por perturbación de la paz pública a cuatro manifestantes, sindicados de protagonizar una batalla campal que terminó con varios heridos frente a la casa de la familia Zacarías, en la noche del viernes pasado. Sin embargo, la Fiscalía cajoneó una denuncia de otro caso de vandalismo registrado el mismo día y que compromete a Aida Molinas y a su gavilla de patoteros.

Los imputados son los hermanos Elvio Barúa Acosta y Derlis Barúa Acosta; además de Aldo Florentín Barúa y Derlis Marcial González (57). Los tres primeros fueron detenidos a unos 500 metros del lugar del incidente y en poder de ellos fue encontrado una camioneta denunciada como robada, según el informe policial. Derlis estaba borracho: 0,628 mg/l fue el resultado de la prueba de alcotest.
Mientras que González fue demorado cuando deambulaba a unos 20 metros de la residencia de los Zacarías en estado de ebriedad (1,340 mg/l), unos 20 minutos después de finalizada la batalla campal.
Según la imputación del fiscal Delfino, los cuatro formaban parte de un grupo de manifestantes que llegó hasta la residencia de la intendente Sandra McLeod y de su esposo, el senador Javier Zacarías para arrojar piedras. En el altercado terminaron con lesiones Adriana Adela Ferreira Martínez, María Isabel Díaz y Castorina Molinas, simpatizantes de la intendente que custodiaban la casa ante los reiterados escraches contra el clan Zacarías.
El fiscal Delfino solo presentó el parte policial como indicio para presentar la imputación y sin recibir la ratificación de la denuncia de la familia Zacarías.
La abogada Yolanda Paredes, defensora de los manifestantes, criticó la falta de suficiente respaldo documental del fiscal para imputar.

Intento de asesinato

La familia Zacarías acusó a los manifestantes de estar con armas de fuego y de ingresar a su residencia con la intención de asesinarlos. Pero la casa cuenta con guardias privados y portones eléctricos, por lo que se duda de la versión de los Zacarías. Igualmente, la familia tiene asignados 10 policías para su resguardo, por lo que sería difícil que manifestantes ingresen a su vivienda.
Durante la batalla campal se escucharon varios disparos de armas de fuego, que presumiblemente fueron efectuados por los guardias de los Zacarías para intimidar a los manifestantes.
La residencia cuenta con circuito cerrado, pero los Zacarías después del incidente “se percataron que el equipo no funcionaba”, según comentó la fiscal interviniente Cinthia Leiva. No obstante, el fiscal Delfino, asignado para investigar el caso, solicitará a los vecinos el registro del circuito cerrado.

Cajonean caso Molinas

Tres horas antes del incidente frente a la casa de los Zacarías, la conocida patotera Aida Molinas y una gavilla de encapuchados fueron denunciados por supuestamente haber atropellado una vivienda, situada en el barrio San Vicente de Paul, y de agredir salvajemente a Isidro Barrios Gómez (28).
La víctima fue hospitalizada. Mientras que en la Fiscalía aún no fue asignado un agente para investigar a Molinas y a su turba.

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