Negro panorama

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El Poder Judicial es una de las instituciones menos creíbles del país. Junto al Ministerio Público conforman el sistema judicial que dejan mucho que desear. Está lejos de ser el paño de lágrimas, donde la ciudadanía puede acudir cuando sus derechos son vulnerados o cuando son despojados de sus bienes. Al contrario, la justicia se ha convertido en la pesadilla de la clase menos favorecida de la sociedad. La actuación de jueces y fiscales sobrepasa todos los límites cuando se trata de perseguir a los manifestantes, a quienes exigen el buen uso de los recursos públicos y los que escrachan a los políticos. Solo en estos casos podemos ver a la tan ansiada justicia pronta y barata. De esta manera, a la justicia se utiliza como un garrote para perseguir al ciudadano y favorecer a corruptos y mafiosos, convirtiéndose en pieza clave de grupos criminales ofreciendo blindaje e impunidad.

El presidente del Colegio de Abogados del Alto Paraná, Mauro Barreto, manifestó que el 2018 fue nuevamente un año negro para la justicia, pues el Poder Judicial y el Ministerio Público se siguen utilizando para extorsionar y chantajear a la gente. Dijo que para el año que empieza tampoco hay buenas perspectivas, considerando que solo hubo cambios de hombres pero los esquemas de recaudación ilegal siguen intactos.
El profesional aseguró que la Justicia no le sirve a la ciudadanía y en eso estamos todos de acuerdo. Cuando una persona afectada en sus derechos recurre a reclamarla se encuentra con una mora insufrible, con pedido de coima en todas las instancias, con la excesiva burocracia y difícilmente logra una respuesta favorable.
De una justicia independiente, eficiente y rápida depende el saneamiento de otras instituciones, pues es la que se debe encargar de “dar a cada uno lo suyo”, como reza la famosa frase atribuida a Ulpiano, de garantizar que se respeten las normas legales y sancionar a aquellos que las infringen. De la seguridad jurídica dependen las inversiones y la lucha contra la corrupción y de ahí su preponderante papel para que se produzcan cambios sustanciales en el país.
Mientras tengamos jueces y fiscales sometidos a padrinos políticos, esquemas de recaudación comandados por fiscales y jueces que venden sus resoluciones definitivamente no podremos mejorar en nada.
Esperemos que las previsiones de otro año negro para la justicia sean erróneas y se comience de una vez por todas a limpiar el sistema judicial del país.
De un arduo trabajo mancomunado depende hacer frente al negro panorama que se pronostica para la Justicia, nuevamente este año. La ciudadanía debe poner su parte tomando el coraje para denunciar las recaudaciones ilegales, evitando integrar la cadena de corrupción ofreciendo coimas y exigiendo jueces y fiscales probos.

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