Crímenes ambientales

871

La preservación del Medio Ambiente es una materia de larga data en nuestro país y pese a que contamos con las mejores legislaciones de protección y prevención, estas normas no se cumplen. Todos los días somos testigos de cómo se destruyen enormes reservas de bosques, como se llenan de basura o químicos los cauces hídricos, causando mortandad de peses y contaminando fuente de agua potable de varias comunidades.

Un estudio reciente por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) determinó que algunos pozos, cuya fuente es el Acuífero Patiño presentan niveles de nitratos que exceden lo permitido para el agua potable. Esta sustancia aumenta a causa de abonos utilizados en los cultivos y es perjudicial para la salud, principalmente en niños recién nacidos. Igualmente, cientos de alevines y peces de diferentes variedades están muriendo a orillas del arroyo Caañabé, en el área de amortiguamiento de los humedales del lago Ypoá, en el departamento de Paraguarí.

Paralelamente, todos los días se reportan la deforestaciones en diversos puntos del país, pero principalmente en el Chaco, donde especies en vía de extinción están cada vez más en peligro. Los últimos informes oficiales señalan que fueron afectadas 225.065 hectáreas, desde enero de 2017 hasta enero 2018. Esto revela una alarmante cifra de 616 hectáreas por día, en promedio.

El incumplimiento de normas ambientales es responsabilidad de todos, pero principalmente de policías, fiscales y jueces, quienes son el responsables de aplicar y hacer cumplir las normas. En vez de combatir los crímenes ambientales, fiscales y policías acostumbran a crear agrupaciones de extorsión para la recaudación, dejando impune los ilícitos a cambio de alta suma de dinero. Esta práctica alevosa se necesita desterrar si se pretende de alguna manera combatir los atentados contra el Medio Ambiente.

La ciudadanía también se debe contribuir con sus denuncias, además de tomar conciencia para no arrojar basura en el cauce; en tanto los empresarios madereros deben optar solo por aquellas extracciones legales y responsables cortando así la comercialización ilegal de rollos extraídos de forma clandestina. No se debe olvidar a los grandes productores de granos que no respetan la franja de protección de lagos y arroyos, pues las fumigaciones terminan en forma directa a los cauces.

El cuidado del medio ambiente es responsabilidad de todos. Debemos aprender que cuánto más estamos perjudicando al ecosistema, la naturaleza se encargará cada vez más de pasarnos la factura. Prueba de eso son las inundaciones en zonas urbanas, donde la basura obstruye los desagües y arroyos causando destrozos y hasta muertes.

Comments

Comentarios desde Facebook