Farsa anticontrabando

1023

La Federación Nacional Campesina (FNC) anunció que realizará una plenaria para definir qué acciones tomar contra el insoportable contrabando de productos frutihortícolas que está acabando con los productores locales. Comunidades enteras como el distrito 3 de Febrero del departamento de Caaguazú son afectadas por el ingreso ilegal de mercaderías como tomate, considerando que es el principal rubro de producción. Miles de kilos de este producto no se pueden comercializar, pues el mercado está inundado de productos prohibidos.
No solamente los productores del campo son afectados por el flagelo del contrabando. También están aquellos del sector avícola, azúcar, aceite, calzados y otros productos industrializados.
El contrabando se ha convertido en un grave problema social; miles de familias viven de esta práctica e incluso socialmente está aceptado como un “trabajo más”. Es decir, de nada serviría endurecer los controles si no se ofrece una alternativa de subsistencia a las personas que viven del contrabando. Cuando se endurecen los controles lo único que se logra es que se busquen nuevas formas de contrabandear y que los funcionarios corruptos de la aduana aumenten el monto de la coima. En pocas semanas, se consiguen burlar los controles, se aumenta la coima y todo sigue igual.
Además cuando se tornan más rigurosos los controles, se encarecen los productos e incluso eso hace que el negocio sea más codiciado y más personas opten por esta práctica.
Hace tiempo venimos advirtiendo que nuestro país perdió la soberanía de su frontera, que está en manos de la mafia del contrabando en connivencia con los aduaneros corruptos. Esta institución es apenas una figura, porque el contrabando diariamente fluye sin obstáculo hacia nuestro país.

Ningún gobierno hasta ahora planteó dar una solución integral al drama que significa el contrabando para la economía nacional. Todos anuncian un combate frontal en los primeros días, pero los maletines de la coima siguen siendo enviados a la capital.
La lucha contra el contrabando y el fortalecimiento de la producción local deben ir de la mano. Es por ello que se necesita una verdadera política de Estado para recuperar la frontera, dinamizar la producción y generar alternativas para las familias que dependen del contrabando en menor escala. Al mismo tiempo hay que hacer una campaña educativa para el consumidor local sobre lo que significa alentar esta práctica ilegal.
No se puede seguir admitiendo la farsa de fortalecer los controles y los traslados de funcionarios y cambios de jefes. Si no hay una política seria, seguiremos siempre con la misma queja, cada vez que los productores se sientan acogotados.

Comments

Comentarios desde Facebook