Respetar el proceso

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La actitud del concejal Celso Miranda y otros políticos oportunistas que buscan a toda costa sacar a Sandra McLeod de Zacarías de la intendencia de Ciudad del Este para quedarse con su cargo es el reflejo de la decadencia de la clase política. Es en estas circunstancias que sabemos de las verdaderas intenciones de los políticos.

La intervención de la Municipalidad de Ciudad del Este es una importante oportunidad para esclarecer una serie de cuestionamientos a la administración de los Zacarías, quienes manejan los recursos de esta ciudad hace casi dos décadas. Es un momento histórico par hacer las cosas de manera diferente y no caer en el mismo error.
El resultado de esa intervención es lo que puede dar luz a tantos años de oscuridad en la comuna. Los Zacarías tienen muchas cosas que explicar como los motivos para se acaben los embotellamientos en la zona céntrica desde que se sacó a los agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de las calles. ¿Para quién o quiénes recaudaron todo estos años? Otro tema pendiente de esclarecimiento es la estafa serial y millonaria a los contribuyentes que pagaron sus impuestos inmobiliarios, le dieron recibos pero no se les reconoce los documentos.

La culminación del proceso de la intervención es más que necesaria para determinar quiénes son o fueron los responsables de esquemas como los señalados, que en realidad son apenas ejemplos de una serie de dudosas adjudicaciones, construcciones precarias, contrataciones de empresas amigas.
La intervención debe servir para llegar a la verdad y no utilizarla para despojar a McLeod de su cargo. Es más, si la conclusión de la interventora Carolina Llanes concluye a favor de McLeod se debe respetar ese resultado. Si hay confianza en la labor de Llanes todos, incluyendo los opositores deben respetarla. Persistir en la idea de utilizar la intervención como arma política pone a los opositores al mismo nivel que los Zacariista, quienes siempre utilizaron su poder para impedir que se revisen los manejos de la administración municipal.

Lo que debe prevalecer es la búsqueda de la verdad y eso se debe respetar guste o no a todos los sectores. Y si se llega a la conclusión de que McLeod es una buena administradora municipal, pues debe seguir en su cargo hasta terminar su mandato. No se le puede impedir que siga ejerciendo el mandato que la ciudadanía le otorgó al confiarle su voto.
La ciudad necesita de seriedad de las autoridades y sobre todo el respeto a las instituciones y a las leyes. Es hora de terminar con las componendas entre cuatro paredes y de las jugarretas de aprendices de la política, que solo hacen del ridículo. La ciudad necesita de la verdad y de la transparencia y eso se logra respetando los procesos y cumpliendo la ley.

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