Las mismas escenas

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Por increíble que parezca, en pocos días comenzaremos el año escolar con los mismos problemas de todos los años. Las innumerables quejas de alumnos, docentes, padres de familias y medios de comunicación no fueron eficaces para lograr un mayor interés de las autoridades hacia la educación pública. Miles de niños paraguayos acudirán al primer día de clase para encontrarse con salas sin pupitres, techos con goteras, con riesgo de que se desplomen sobre sus cabezas y otras vergonzosas precariedades, que hasta ahora ninguna autoridad pudo solucionar y que en cada gobierno encuentran nuevos argumentos para justificar la ineficiencia.
En una interesante iniciativa, importantes referentes de la sociedad civil propusieron hace unos años que los recursos que obtendría nuestro país por la cesión de su excedente de energía al Brasil, fuera utilizado para mejorar la educación. Para ello se había creado el Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide). Nuevamente, los políticos convirtieron el recurso en botín para sus correligionarios y dispusieron que el dinero sea manejado por las intendencias. Con esta medida, una vez más, se rifaron importantes recursos que podrían mejorar la calidad educativa y sobre todo devolverle la dignidad a los niños paraguayos.
Para dilapidar el Fonacide se crearon empresas de amigos, a las que se adjudicaron las obras y la provisión de la merienda escolar. Las escuelas siguieron cayendose y los niños siguieron recibiendo vergonzosas raciones como merienda y almuerzo escolar, solo para que unos cuantos angurrientos aumenten sus riquezas, robándole la educación y el futuro a los niños paraguayos.
Fue una extrema irresponsabilidad la de los parlamentarios ceder el manejo de estos recursos a intendentes semianalfabetos, quienes ni siquiera pueden solucionar los problemas básicos de la administración de una ciudad, como la recolección de basura y los baches de sus calles. A este tipo de inútiles, cómo se les puede delegar la tarea de ocuparse de manejar recursos para educación?!
Hace siete años que entró en vigencia el Fonacide. Siete años no fueron suficientes para que esos recursos lleguen a las escuelas más necesitadas. La realidad es que no llegaron sencillamente porque los intendentes y gobernadores utilizaron los fondos para el cuoteo político o directamente los dilapidaron.
Para este año lectivo hubo un cambio de gobierno. Hay nuevo ministro de educación, nuevos gobernadores y cada uno culpa a sus antecesores de los problemas que heredaron. Es de esperar que para el próximo año lectivo no debamos publicar nuevamente las mismas vergonzosas fotografías de escuelas abandonadas, aulas precarias y los mismos reclamos de padres y docentes. Tendremos un año para que se hagan las cosas. Si no se hacen es porque como sociedad también somos inútiles por tener esta clase de autoridades.

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