Criminal ineptitud

778

La Policía Nacional es unas de las instituciones más corruptas del país, donde imperan la impunidad y la ineptitud. La falta de preparación de los uniformados es tal que con frecuencia lamentamos tragedias cometidas por los agentes.

Un nuevo caso que se reportó en la tarde el lunes, nuevamente trae al tapete el debate sobre en manos de quiénes está la seguridad interna del país. En este caso, dos uniformados persiguieron y balearon un bus escolar dejando heridas a dos niñas. La reacción a tiros de los uniformados fue sin ningún motivo aparente, pues la conductora del bus escolar no mostró ninguna agresión hacia los uniformados.

Igualmente ayer, un Tribunal de Sentencia condenó a 20 años de cárcel al suboficial Jhonie Orihuela, y a 11 años al comisario Jorge Zárate por balear y dejar parapléjico a un joven. La víctima, Richard Pereira, quedó en silla de ruedas de por vida.

La lista de ejemplos de policías “gatillo fácil” es larga y solo en algunos casos se llega a la condena de los culpables.

Lastimosamente cuando ocurren estos casos, los propios jerarcas policiales se encargan de justificar y minimizar los casos. Siempre salen con alguna absurda explicación y lo único que fomentan con esto es la impunidad que se traduce en corrupción imperante. Como nadie castiga a los uniformados que actúan mal, cada vez más agentes toman este camino y estas alturas, la policía se ha convertido en una verdadera bomba de tiempo.

No es en vano la total falta de confianza de la gente hacia la Policía Nacional. Los uniformados antes que transmitir seguridad y confianza generan temor en la ciudadanía.

Lamentablemente no hay muestra de que existan intenciones de mejorar la imagen institucional de la policía. Así la institución va saltando de escándalo en escándalo por el accionar delictivo de sus integrantes. Solo hace unas semanas desde la unidad de Automotores de la Policía desaparecieron cinco vehículos que habían sido incautados en una serie de allanamientos en Pedro Juan Caballero, dejando en evidencia una vez más que varios efectivos están al servicio del crimen organizado.

La seguridad es una de las preocupaciones más acuciantes que agobia a la ciudadanía. Cuando los organismos encargados de la seguridad se corrompen esa sensación aumenta y también los índices de criminalidad y violencia en la sociedad. El gobierno del presidente Mario Abdo Benítez debe iniciar una profunda depuración del cuadro policial para devolver a la institución la credibilidad. Uno de los mayores fracasos del gobierno de Horacio Cartes fue precisamente la cuestión de la seguridad y terminó con los índices de popularidad más bajos y el repudio de la ciudadanía. Es momento de actuar si no pretende caer en el mismo error.

Comments

Comentarios desde Facebook