Voto gratis

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La campaña electoral en Ciudad del Este está en plena marcha.

Los diversos candidatos están a la caza de los votos que los lleven a la intendencia de una de las ciudades más importantes del país. Además de los votantes, los candidatos necesitan de voluntarios para que se integren como miembros de las mesas receptoras de los votos.

Como siempre, el prebendarismo está a la orden del día. Cuando varios partidos y movimientos minoritarios de la oposición dieron su apoyo al candidato Miguel Prieto se pidió que no hagan ningún “pecheo” al postulante designado. Esto para nada cayó bien a todos y rápidamente algunos se apartaron, ante la posibilidad de que no iban a conseguir algún zoquete como cargos públicos.

Es una lástima que los propios dirigentes sigan con esa forma de pensar tan arcaica.

Tanto para ir a sufragar como para integrar las mesas de votación, es muy común que las personas solicitadas para tal efecto automáticamente respondan con: “qué gano con eso, qué me van a dar a cambio de mi tiempo”.

Nos quejamos todos los días de los políticos prebendarios, que compran votos, dirigentes y hasta integrantes de mesas, con tal de llegar al poder.

Sin embargo, cuando como ciudadanos pedimos algo a cambio de cumplir con nuestro deber cívico caemos en lo mismo o en algo peor.

El voto es una herramienta muy importante pero puede resultar peligroso si no lo sabemos usar. No podemos ir a votar a cambio de promesas de trabajo u otro tipos de dádivas.

Debemos avanzar con nuestra conciencia ciudadana y poner de nuestra parte para lograr una sociedad mejor.

A la hora de ir a votar lo debemos hacer con conciencia, para cumplir con nuestro deber pero por sobre todo con la intención de que ese voto sirva para algo y no sea solo un mero pago de favor.

El pequeño tiempo invertido va a perdurar por los cinco años que duran los mandatos; en este caso excepcionalmente servirá para completar lo que falta hasta los nuevos comicios en la capital departamental. Tenemos que elevar nuestro nivel de ciudadano y así como exigimos políticos capaces, honestos también debemos cumplir con nuestras obligaciones sin pedir nada a cambio. Nuestro voto debe ser un acto consciente, bien invertido para elegir el candidato más potable posible.

Por Tereza Fretes Alonso. 

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