Capital paraguayo: un recurso desperdiciado

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Una de las grandes necesidades en el país, siempre ha sido la falta de trabajo o empleo. Es la causa principal de mucho sufrimiento, de la delincuencia y de la migración que deja como secuela familias deterioradas, jóvenes en las cárceles del mundo e hijos abandonados.
Esa necesidad crónica merece que los administradores del estado tengan más visión social y política que les permitan ocuparse del crecimiento de los sectores productivos y de servicios con mira a la creación de puestos de trabajo. Felizmente después de tantos años y con un presidente joven, se está dando una oportunidad para corregir viejos problemas sociales que conduzcan a la creación de fuente de trabajo.
Esa oportunidad será realidad en unos años, cuando la mayor productora de energía eléctrica: Itaipú, cancele la deuda que tiene con los bancos que prestaron el dinero para la construcción de la usina.
No se debe ni soñar que al pagar toda la deuda, el dinero generado por la venta de energía al precio de hoy, favorecerá considerablemente la economía nacional. Es decir que al saldar la deuda ya no tendrá compromiso económico y eso hará que el precio de la energía se reduzca. Los beneficiados serán, en este caso, la ANDE y la Electrobras.
También sabemos que el país no tiene la capacidad de consumir toda la energía que le corresponde y tampoco la ANDE podrá exportar a otros países por carecer de línea de transmisión. De esto se deduce que el único país que podrá comprar lo que la ANDE no consume será nuevamente el Brasil y la compra será a precio de “banana”.
Si el Paraguay quiere beneficiarse con esa ventaja única ofrecida por la Itaipu, debe usar la energía al máximo para vender lo mínimo. Esa utilización debe planificarse ahora, si queremos estar de frente al futuro y los administradores del Estado deben comenzar la planificación cambiando su cultura, con miras a atraer capitales que inviertan en industrias y para eso debe comenzar ofreciendo seguridad jurídica: Respeto irrestricto a la Ley y seguridad física: Respeto al hombre, al ciudadano y sus derechos.
El Paraguay debe ser y proyectar la imagen de un país serio y no coimero. Con la industria se disminuirá la exportación de materia prima como las oleaginosas, que actualmente beneficia a los exportadores y a las fábricas extranjeras.
El país tiene abundante energía eléctrica, limpia y barata, y un suelo aun competitivamente productivo que aplicados juntamente con el capital humano de compatriotas, aun dentro del bono demográfico, jugarán un rol importante y decisivo para atraer inversionistas y una oportunidad única para el desarrollo dignificante del talento paraguayo mediante el trabajo, “El momento es ahora”. No hay tiempo que perder ni margen de error posible, porque el costo será relegar a nuestro país a una república bananera por siempre.

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