Reivindicación

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Los concejales municipales de Ciudad del Este, quienes conformaron un multibancada de la oposición fueron partícipes muy importante de la intervención de la municipalidad de esta ciudad que derivó en la destitución de la ahora exintendente de Sandra McLeod de Zacarías. Esta última fue sacada del cargo por serias sospechas de corrupción y fueron los concejales quienes dieron el puntapié inicial para que sea apartada del cargo.
Teniendo en cuenta ese antecedente, es muy lamentable que sean esos mismos concejales, sin distinción de colores, pues incluye a colorados, liberales, izquierdistas, ahora quienes comentan los mismos vicios.
En las últimas sesiones ordinarias se omiten tratar sobre los dictámenes, pues se convocan a sesiones extraordinarias y se aprueban un montón de pedidos de la intendente interina, Perla Rodríguez de Cabral.
En la víspera llegaron al colmo de que en la sesión de la mañana se hayan comprometido en indagar sobre un pedido de homologación de un cuestionado acuerdo entre la comuna esteña y la asociación de trabajadores de la vía pública. Específicamente, la concejal liberal María Portillo (PLRA) le pidió a los afectados que reúnan los documentos. Sin embargo, apenas horas después en una sesión extraordinaria los ediles aprobaron la homologación del acuerdo haciendo oídos sordos a los reclamos que habían expuestos los trabajadores, en horas de la mañana.
Igualmente ayer, Cabral asistió a la Junta para presentar su informe de gestión. Habiendo tanto que aclarar, los concejales no cuestionaron absolutamente nada.
Es más, los mismos que por más de tres años vienen repudiando que se use la institución municipal en políticas partidarias son los que ni siquiera tuvieron la decencia de dejar su cargo mientras se dedican a la campaña proselitista. Utilizan su curul para venderse y captar votos de cara a las próximas elecciones.
Es vergonzoso que los que se presentaron como héroes de la patria sean quienes ahora tengan esta actitud mezquina y se estén confabulando con tal de concretar sus pretensiones.
La ciudadanía esteña no merece autoridades de esta calaña que ante la menor posibilidad de acceder a más poder se olvidan de sus compromisos y se convierte en verdugos.
Este domingo, los esteños tendrán la magnífica oportunidad de demostrar que ya no están en condiciones a aceptar a cualquier bufón como su representante. Los políticos que no entiendan que cambió la dinámica y la forma de hacer política van a ir cayendo. Todavía falta mucho, pues es sólo el inicio del proceso de limpieza de la ciudad de la podredumbre y de una vez por todas reivindicarse como sociedad que procura la decencia.

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