Ser maestro equivale a la caridad

0
1106

Entre las profesiones más sacrificadas y abnegadas está la docencia, la cual exige mucho amor por la profesión, amor por los niños y adolescentes, entrega y pasión, caridad al prójimo, lucha y un desafío importante: lograr que toda una generación se forme mediante la transmisión del saber.
Muy por encima de las capacitaciones y preparación pedagógica, se necesitan preparación psicológica, salud mental fuerte para enfrentar el día a día, superar los obstáculos en cuanto al aprendizaje significativo de los alumnos y además, sobrellevar con actitud positiva los desmanes, las críticas, las acusaciones infundadas y por supuesto, las exigencias del MEC en cuanto a documentaciones y planillas. Porque el docente no solo planea e imparte sus clases en dos turnos, sino también debe realizar trabajos administrativos, planillas, los cuales en horario de clases es imposible realizar, ya se entenderá el porqué. Impartir conocimiento es sublime, lo que se comparte se multiplica; lo que con amor se da, vuelve con amor.
En las últimas semanas resaltaron casos negativos como el de una profe que reaccionó contra un alumno y a quien acusaron de todo y nadie la defendió. Por otro lado, otra docente sufrió un paro cardíaco por las exigencias, politiquería y compadrazgos dentro del sistema educativo, injustamente la tuvieron de traslado en traslado y la misma no soportó llegando a fallecer, como tantos otros que sufren injusticias y nadie las publica; otros sufren accidentes, quedan atascados en caminos rurales, usan caballos, burros, carros para llegar a sus escuelas precarias. Otros prestan servicios ad honorem, aun cuando las autoridades se llenan la boca diciendo que ningún docente trabaja ad honorem, y un largo etcétera.
El martes 30 es el día de estos grandes hacedores de la historia del país, héroes anónimos que se desvelan y madrugan por prestar servicio, quienes dan lo poco que tienen para que los niños obtengan un detalle en fechas especiales. Estos hombres y mujeres que con un pago miserable, hacen malabares para poder llegar a fin de mes y aun así siempre irradian paz y amor. ¡Feliz día, Maestros! Gracias por formarnos y seguir luchando por el futuro de nuestros hijos.

Perla Judith Benítez