¡¡¡Hasta pronto!!!

El diario Vanguardia inició su labor periodística el 15 de noviembre de 1999. Los diez años de transición hacia la democracia, el comienzo del nuevo milenio, la ebullición económica de una ciudad en constante expansión, los grandes proyectos para un segundo puente, la realización de la Copa América en Paraguay y otros hitos históricos del Este del país, constituyeron el marco propicio para el nacimiento de este diario que se ha convertido en la voz de su pueblo. Vanguardia tiene el sello indeleble de haber sido el primer diario impreso producido totalmente en el interior del país. Su creación respondió a un firme deseo de acompañar las proyecciones de crecimiento de una de las zonas más ricas y prósperas del Paraguay: el Alto Paraná y su capital Ciudad del Este.

A partir de ese momento y durante todos estos años, nuestro trabajo periodístico siempre tuvo como norte hacer realidad los principios de la libertad de prensa y la lucha contra la corrupción. Sostenemos que esta libertad es básica y como tal es la garantía para la vigencia de las demás libertades ciudadanas.

Hemos elogiado cuando creíamos que habría que reconocer alguna conquista y, por supuesto, hemos señalado, criticado y combatido todo lo que considerábamos lesivo para la región, el país y sus habitantes. En todos estos años hemos elegido el camino más complicado, el de la independencia y la honestidad intelectual, en el convencimiento de que es la senda que debe seguir la prensa para recuperar la confianza de los lectores. Una ciudadanía cada vez más descreída por los sucesivos abusos y engaños de la que es objeto de parte de autoridades e instituciones, y de la que lamentablemente un sector de la prensa tampoco ha escapado.

Buscamos hacer un diario que sirviera a la nación, y en especial al Alto Paraná y que se identificara con la región fronteriza tan “sui géneris”, por la amalgama de culturas y nacionalidades. Nuestra línea no ha sido del agrado de ciertos sectores del poder que esperaban una prensa sumisa y obsecuente. Esto lamentablemente ha significado, en numerosas ocasiones, la persecución y el desprecio para nuestros periodistas, quienes con la convicción de la búsqueda de la verdad, supieron soportar con altura las agresiones, amenazas, los agravios y los insultos de quienes se sentían afectados por nuestras publicaciones.

Nuestros ideales siempre fueron y seguirán siendo sinceros y de los más nobles. La Patria seguirá siendo nuestra inspiración y seguiremos estando a su servicio.

Vanguardia fue testigo de las alegrías y de las luchas de los altoparanaenses. Siempre estuvo, reclamando cuando era necesario y celebrando cuando era justo.

Hoy, con mucha tristeza, le entregamos nuestra última edición impresa: con la frente en alto y con la satisfacción del deber cumplido, pues hemos acompañado al Alto Paraná y a sus habitantes en sus éxitos, en sus reclamos, en sus sueños; en sus derechos, sus metas y sus logros.

Pero no se trata de un adiós. Seguiremos acompañando a nuestros lectores desde nuestra página digital, www.vanguardia.com.py ,y a través de todas nuestras cuentas en las redes sociales, haciendo lo que mejor sabemos hacer: informarles, con honestidad y responsabilidad echando mano a los avances tecnológicos de nuestros días.

Nuestros más sinceros agradecimientos y reconocimientos para todos quienes nos acompañaron desde el inicio en el sueño de crear un diario para el interior. Hoy cerramos una plataforma que ha cumplido su ciclo, pero Vanguardia continuará siendo la voz del Alto Paraná y de los altoparanaenses.

Seguimos contando con la colaboración y el respaldo de nuestros lectores y anunciantes.
¡Gracias!

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