Se desgasta el cuarto poder

Sin periodismo libre e independiente, es difícil llegar a la democracia. El cuarto poder se desgasta en el Alto Paraná, con la decisión tomada por el grupo empresarial de Editora del Este, de dejar de imprimir el Diario Vanguardia. Independientemente de la tecnología que va reemplazando al papel, jamás será lo mismo el “screen” de una información, antes que el recorte de un periódico que uno puede guardar por generaciones. Por lo general los dueños de medios de prensa son empresarios que tienen como objetivo lucrar utilizando el cuarto poder y no están interesados en cumplir con el rol verdadero del periodismo. Pocos son los que tienen esa vocación de ser “la voz de los que no pueden hablar” y mucho se desvirtúo esta linda profesión que es como un servicio a los demás.

La crisis económica, acompañada de esta brutal reconversión en los medios de comunicación, ha arrinconado la independencia necesaria para ejercer ese libre periodismo. A esto se le suma la precariedad laboral que a muchos les llevó a desviarse del camino inicial emprendido. Sin embargo, con la frente en alto, la conciencia tranquila y la dignidad limpia, se puede revolucionar con un nuevo estilo de informar con veracidad y honestidad, que es lo que nos enseñaron en la facultad y particularmente a mí, también me inculcaron desde niña.

Amo a esta hermosa profesión que me acercó a tantas personas que confiaron en mi trabajo y compartieron sus más profundos pesares y problemas del día a día. Muchas víctimas del esquema de corrupción que predomina en la sociedad y desamparados del gobierno nacional, sin tener donde recurrir, siempre encontraron apoyo en nuestro trabajo. Vieron una esperanza en nosotros y alguna repercusión positiva luego de tomarles sus historias y publicarlas en el medio. Tener las puertas abiertas de Vanguardia y recibir a los desafortunados en busca de justicia, fue un servicio muy grato. Las puertas no se cierran definitivamente, ya que el digital del medio seguirá adelante, pero el formato papel desaparece y con él las historias que ya no podrán ser contadas con la misma intensidad.

Solo me queda orar para que los medios de prensa que se expandan en la actualidad tengan la capacidad de construir opiniones públicas y estimular las conciencias individuales, para poder transmitir siempre la verdad.

Claudia Cardozo Viana.

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