Los migrantes del universo

Los migrantes del universo

Ciencia ficción, arte y defensa ambiental son los elementos que se fusionan en dos óperas muy diferentes que incorporan el elemento documental. De hecho, una frase queda flotando: “tenemos la ciencia, pero no la conciencia”.

Con un saludo de videoconferencia del Gral. Roberto Vittori, astronauta italiano de la Estación Espacial Internacional, empieza la puesta del díptico operístico de Girolamo Deraco “Universo – Océano” con libreto de Giuseppe Nicolo y con la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional dirigida por el maestro Diego Sánchez Haase.

La escenografía minimalista nos ubica en una nave espacial del futuro. Hacia el año 2065 todo se había destruido en la Tierra y los últimos sobrevivientes son unos pocos astromigrantes que viajan hacia los confines del sistema solar adentrándose en lo infinito del Universo. Lo que siempre vimos en series de televisión o en el cine, ahora cobra vida en un escenario lírico con esta docu-ópera con personajes, relatos, fotografías, animaciones, efectos especiales y la música.

La tripulación se traslada en la nave Némus sometida a proceso de hibernación en la búsqueda de nuevos planetas para habitar. La computadora que la dirige, una inteligencia artificial, los empieza a despertar porque se dio una de las situaciones de “estado prioritario” previstas para ello: perdieron toda señal con la Tierra. Los primeros en ser despertados fueron la Cónsul (la soprano Alejandra Meza) y el Comandante (el tenor José Mongelós). Luego lo hacen el Doctor (Mathías Barranco) y el Primer Oficial (Gabriela Arias) y por último se despiertan todos los astromigrantes.

Tras analizar la situación en la que se encuentran y las posibilidades y peligros que los acechan de seguir con el viaje deciden retornar a la Tierra. Al ingresar al Sistema Solar recuperan “la memoria artística máxima de la humanidad para construir el nuevo hombre: la ópera”.

Y es allí donde baja el telón para dar luego al cambio escenográfico y aparece el reestreno de “Océano” cuya presentación en junio pasado había sido de un rotundo éxito.

Las dos obras representan una síntesis de la historia y el futuro de la humanidad, las situaciones más sublimes y aquellas que implican la autodestrucción de nuestro planeta. En fin, una obra que deja una profunda reflexión en torno a una frase del prólogo: “tenemos la ciencia, pero no la conciencia”.

Fuente: ABC Digital.

Lea también

Foto de 'Metal en la Plaza Uruguaya'
Foto de 'Entradas para Asunciónico se venden desde hoy'
Foto de 'Corto y guión paraguayo, en el Festival de La Habana'
Foto de 'Espectáculo reúne cuentos, teatro y música, mañana en El Granel'

Comentarios