Ciudades visitables

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Cada vez que el comercio de frontera sufre un bajó en nuestro país, los sectores afectados comienzan a buscar culpables en el Brasil. Reclamos como, por qué bajaron los impuestos, por qué aumentan los controles, entre otras medidas que sí es cierto que afecta en gran medida pero no es el principal problema.

En los últimos meses las ciudades como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá que hacen frontera con el citado país sufrieron un importante recesión económica. Como ya es costumbre todos comenzaron a mirar qué se está haciendo al otro lado de los límites.

Si bien es bueno que miremos y copiemos aquellos modelos exitosos de ciudades, que implementemos las estrategias que han funcionado a otros, primero tendríamos que ocuparnos de mejorar nuestra casa, de las graves falencias en infraestructura y atención que afecta a estas ciudades.

De nada serviría tener los impuestos más bajos del mundo, los mejores productos si la ciudad y sus ciudadanos no están preparados para recibir a los turistas. Es iluso pensar que por unos centavos menos la gente va arriesgar a ser asaltada, estafada, a pasar horas de torturas en internables filas, transitar por calles deplorables, ingresar en edificios en mal estados y terminar pagando coima a cada paso.
Es más, las ciudades más visitadas del mundo son las más costosas tanto en bienes y servicios e igual reciben millones de visitas, porque resulta placentera recorrerlas, son visitables.

En cualquier ciudad turística, desde los empleados de hoteles hasta los vendedores ambulantes están concienciados de cuan importante es una buena atención a los visitantes y eso es lo que debemos lograr.

Esto va requerir un largo proceso de educación y concienciación que involucre tanto a los sectores públicos y privados. Mientras no se entiende esto no habrá forma de que estas ciudades tengan un futuro mejor.

Debemos solucionar todos los problemas que aquejan a nuestras ciudades, que de gusto visitarlas. No solo por los turistas sino porque sus propios habitantes merecen una ciudad más limpia y más ordenada. Ese es el gran primer desafío.

Tereza Fretes Alonso.
terezafretes@gmail.com