Los Ava Guaraní resisten al destierro en reserva de Itaipu

Más de 45 familias de la comunidad Tekoha Sauce, del pueblo Ava Guaraní viven desde el 2016, al borde de la reserva biológica de Itaipu llamada Limoy, en Minga Porã al norte de Alto Paraná. Es una de las 38 comunidades indígenas desplazadas por la construcción de Itaipu, que luchan por la recuperación de su territorio ancestral.

Hay unos 44 kilómetros de camino de tierra y grandes extensiones de soja, entre la supercarretera Mariscal López y la reserva biológica de Itaipu, donde actualmente resisten las familias Ava Guaraní, de la comunidad Tekoha Sauce.
Hombres y mujeres, niños y niñas, sobreviven en precarias carpas. Se alimentan con víveres donados por algunas organizaciones, o con lo que algunos nativos consiguen juntar cuando van a la ciudad. Así comentó la lidereza Amada Martínez, quien a su vez da clases a los niños en un aula móvil, que instaló el Ministerio de Educación.
Los Ava Guaraní de Tekoha Sauce ocuparon en 2016, el borde de la reserva de Itaipu, huyendo de un violento desalojo. El procedimiento fue promovido por Germán Hutz, pariente político del senador Juan Afara (ANR), actual propietario de las tierras que esta comunidad reclama como territorio ancestral en Minga Porã. Según los datos, el productor sojero adquirió unas 1.127 hectáreas en 2001, de Óscar Weber, Ondi Weber y Sully de Souza de Weber.
Amada Martínez, sostiene que su territorio ancentral tendría unas 5 mil hectáreas, pero ellos sólo piden la restitución de 1.046 hectáreas. El pedido es oficial, mediante el expediente número 768/14 ante el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT).

LA HISTORIA DEL DESPOJO

Tekoha Sauce forma parte de los Ava Guaraní que poblaban los bordes del río Paraná, antes de la construcción de la represa Itaipu, según un informe realizado por el Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica (Ceaduc). Por eso, se los denomina Ava Paranaenses o Ava Paranagua.
Según el Padre Nilo Zárate, director del Ceaduc, los nativos habían sido desplazados cuando se construyó Itaipu y en agosto de 2015, decidieron retornar a la zona donde vivieron originalmente. Ocuparon entonces el territorio que reclaman como ancestral, pero que actualmente está a nombre del productor sojero German Hutz.
El 30 de septiembre de 2016 fueron desalojados de manera violenta; la policía destruyó chacras y quemó sus viviendas, escuela y templo ceremonial. Esta situación hizo que la comunidad se refugie, en condiciones precarias en la reserva Limoy, donde viven hasta ahora.
En octubre del 2016 se conformó una mesa de diálogo con la Corte Suprema de Justicia y su Dirección de Derechos Humanos, la Cámara de Senadores, el Indi, Indert, el Ministerio de Educación y Ciencias, la Itaipu Binacional y líderes de la Comunidad Sauce. Tras casi un año de negociaciones infructuosas y promesas incumplidas por parte del Estado, los indígenas se retiraron de la mencionada instancia. Actualmente, resisten en la reserva de Itaipu, donde el fin de semana pasado, se realizó un encuentro entre referentes de comunidades Ava Guaraní de la frontera Paraguay-Brasil.

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