Bombas de tiempo

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La “bomba de tiempo” del Mercado de Abasto de Asunción finalmente estalló de la peor manera el pasado domingo y más de 350 puestos de venta se perdieron, así como las mercaderías que había en su interior y por ende, muchas familias quedaron sin su sustento diario. A pesar de todo, puede decirse que se tuvo mucha suerte, porque en ese momento no había el típico flujo de personas, pues no era horario laboral. De lo contrario, se hubiera convertido en una gran tragedia. Esta vez no hubo heridos ni fallecidos.
En Ciudad del Este, principalmente en el microcentro, la bomba de tiempo está más latente que siempre, advirtiendo con alguno que otros siniestros, que hasta el momento afortunadamente no han pasado a mayores.
No es novedad que los añejos edificios que albergan a cientos de comercios, presentan una serie de precariedades. Parte eléctrica deficiente, cables viejos, estructuras antiguas, ausencia de salidas de emergencias, entre otros tantos, son algunas de las debilidades que diariamente ponen en peligro la vida de miles de trabajadores y compradores. Esta advertencia pasa totalmente desapercibida, a pesar de que la ciudadanía en general sabe a lo que se expone y lo que significa contar con semejantes deficiencias. Sin embargo, nadie reacciona, ni las autoridades ni los comerciantes y empleados para exigir mayor seguridad.
Lamentablemente, en nuestra sociedad siempre tiene que acontecer alguna tragedia para reaccionar y exigir cambios. En esa misma línea, por ejemplo, podemos mencionar el transporte público que desde hace bastante tiempo se viene advirtiendo de su peligrosidad por contar con unidades en estado calamitoso, que no ofrecen ninguna garantía para los usuarios. En este caso tampoco hay reacción, a pesar de las advertencias, las chatarras siguen en las calles.
Lo que demuestra toda esta desidia y desinterés, de las autoridades y la misma ciudadanía es el escaso valor que le damos a la vida de nuestros compatriotas. Diariamente se los expone a la muerte en diferentes circunstancias y nadie exige más respeto y garantía. Alguna vez debemos cambiar y comenzar para actuar antes de lamentar tragedias. Entonces podremos decir que hemos avanzado un poco como sociedad.

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